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10/07/08

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Columna Periodistica

Lo Serio de la Risa
Víctor Abel Viveros Saldierna
¡Maravilloso halago!
Hoy compartiré con ustedes mis queridos lectores, una de las grandes riquezas que me ha dado “Lo Serio de la Risa”. La titulé: “Maravilloso halago”… Aquel caluroso día de verano, salimos de Monclova Coahuila a las seis de la mañana por la carretera 57 con rumbo a Colima mi amada esposa Carmen primera y yo. La primera ciudad por la que pasaríamos en ese viaje sería Saltillo. Previamente prepare algún material con literatura humorística que le suplicaría a mi admirado Maestro Don Armando Fuentes Aguirre “Catón”, me revisara y orientara para su publicación. Al llegar a la ciudad capital el estado de Coahuila, aproximadamente ocho treinta de la mañana, le llamé telefónicamente a mi maestro: “Don Armando – le salude – buenos días, ojala y me sea posible verlo”  ¡Vengase a mi casa Víctor a las cuatro de la tarde! Me respondió y le supliqué: “Maestro, vamos a Colima y no me gustaría manejar de noche” Catón con la generosa característica que sólo los grandes poseen lo entendió y entonces me indicó: ¡Ah Víctor, pues los invito a desayunar, váyanse al Restaurante “Pour la France” y ahí nos vemos en veinte minutos! Llegamos al domicilio que nos dio y cuando nos sentábamos a la mesa, llegó aquel señorón. Nos saludamos, abrazamos y nos ubicamos. Charlamos de entrada con algunos recuerdos; Don Ruperto Viveros Hernández mi padre quien siempre resulta tema obligado, mi madre, mi hermana Cintra, alumna de teatro en tiempos preparatorianos de Doña Carmen Aguirre de Fuentes, Madrecita de Don Armando, evocamos al Ateneo Fuente y en fin, muchas otras personas e instituciones más. Terminamos el desayuno y nos privilegió una amenísima charla de sobremesa de tres horas. Contamos chistes, anécdotas y harto nos ilustró con sus permanentes cátedras, las más con su ejemplo. Revisó mi material, me regaló sus puntos de vista y llegó el momento de despedirnos. Salimos a carretera y cuando ya nos encontrábamos en camino le dije a mi esposa en busca de adular aquel bello momento: “Mi vida, que hermoso privilegio el tener con este ilustre mexicano tres hora de charla en sobremesa”. Carmen primera, sensible y amorosa como siempre, convirtió aquel comentario en un “maravilloso halago” para su esposo, diciéndome: ¡¡¡Mi amor, yo te gané porque tuve la inmensa fortuna de disfrutar tres horas de charla de sobremesa con “Catón y contigo”!!!
¡Esa pobre familia lo único que tiene, es dinero!... La deformada idea que desde siempre ha existido, en el sentido de que el éxito y el triunfo en la vida, es la riqueza contada en pesos y centavos, no permite ver que en el amplio horizonte de la fortuna, se hallan otros valores de intensa cuantía que enriquecen mucho la existencia. La retribución en dinero que se logra por trabajar o hacer negocios es tan sólo una, el pago total por estas actividades puede ir más allá. Ejemplos: “La dicha y satisfacción de haber cumplido con el deber; el agrado por haber hecho un buen negocio, dando al público un precio justo en las mercancías sin estar compitiendo con nadie; el inmenso gozo de vestir bien, alimentarse mejor y mantener un hogar con monedas bien habidas, resultan ser una gratificación en los valores emocionales, que únicamente lo proporcionan, la alegría y felicidad personal que se consigue con ello. Es decir, son enriquecimientos que nadie, que no sea uno mismo, puede dar. Ello implica haber podido consolidar una estructura mental y espiritual sana, ajena a los males y dañinas enfermedades de la ambición, la codicia, la avaricia, la mezquindad y la egolatría entre muchas más. Existen quienes en su vida personal, han llenado el pobre catalogo de su existencia, con un solo capítulo, el de la riqueza material. Políticos e industriales corruptos sobre todo.
“La política y sus carcajadas”… “Oye amigo”, ¿Es cierto que tus hermanas talonean en la zona roja de Matamoros y que tu mamá hace Table Dance en Laredo? Preguntó un amigo al recién nombrado candidato. ¡Pues mira amigo, ahora que ya me nombraron candidato, empecé a conocer muchas cosas de mi familia y todos son datos, que en el partido me los están informando! Respondió apesadumbrado el candidato… A casos como este, responde el viejo adagio que reza: “Si quieres conocer tus virtudes, muerte; si quieres conocer tus defectos, métete a la política”. El chascarrillo que cuento párrafo arriba, se refiere a la desgracia que sufre quien se mete a la grilla. Chava Flores en aquella magnífica canción de “Cerró sus ojitos Cleto” nos dice en un fragmento de la misma, algo relativo al que se muere. Dice: “Cuando vívia el infeliz / ya que se muera / y ahora que ya se murió / qué bueno era”. Este usted pendiente, pues en algunas fechas de los meses de mayo y junio, presentaremos en algún lugar por ahí, nuestro ensayo: “La política y sus carcajadas” es decir, también nos vamos de campaña.

 

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